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Pesticidas agrícolas: comprenda cómo el uso inadecuado afecta la biodiversidad y la salud humana



En la agricultura moderna, el uso de pesticidas (incluidos insecticidas, herbicidas y similares) es prácticamente una constante cuando se trata de producción a gran escala. Para dar una idea, se estima que en Brasil la aplicación de estos pesticidas agrícolas supera las 300 mil toneladas por año – todo para mejorar las condiciones del suelo, proteger los cultivos y generar alimentos sanos y de calidad en un ciclo sin fin.

Sin embargo, aunque estos productos apuntan al bien del consumidor final, un uso inadecuado es capaz de generar graves consecuencias no sólo para el medio ambiente, sino también para el ser humano. Fue con esto en mente que creamos este artículo, que reúne algunos de los principales impactos del uso indebido de pesticidas agrícolas y alternativas de buenas prácticas.


Principales tipos de pesticidas agrícolas.

Antes de aprender más sobre los impactos de los pesticidas agrícolas, es interesante familiarizarse con los principales tipos que se encuentran en el mercado. ¡Y no son difíciles de entender por el nombre mismo! Compruébalo: los herbicidas son productos que combaten las plantas invasoras; los insecticidas combaten los insectos; bactericidas, bacterias; fungicidas, hongos; acaricidas, ácaros; los rodenticidas combaten los roedores; Por último, los reguladores del crecimiento también se consideran pesticidas agrícolas.

Cada producto tiene aplicaciones específicas, además de sus propias clasificaciones toxicológicas y ambientales (al fin y al cabo, todos los pesticidas contienen sustancias químicas fuertes en su composición). Por lo tanto, hay que prestar mucha atención a la hora de elegir: leer la etiqueta, consultar a expertos, respetar las instrucciones sobre cantidad y frecuencia de aplicación, etc.


Impactos del mal uso

Uno de los principales impactos del mal uso de pesticidas es la contaminación del agua, el suelo y el aire.

Ver posibles formas de exposición:


  • El suelo puede quedar expuesto cuando el productor aplica pesticidas directamente a las plantas. A largo plazo, la principal consecuencia de esto es la pérdida de fertilidad, ya que los contaminantes acaban acumulándose y debilitando la estructura del sustrato. ¡Sin mencionar la posibilidad de aumento de acidez y otros problemas!

  • El agua puede quedar expuesta en cuerpos como ríos y lagos, a menudo mediante la liberación intencional de pesticidas en el área equivocada o mediante escorrentía superficial de los lugares donde se utilizan. Esta contaminación corre el riesgo de afectar a todo el ecosistema circundante, ya que provoca la muerte de plantas y animales y puede llegar incluso a los humanos, cuando estos ingieren pescado ya contaminado.

  • El aire, a su vez, puede quedar expuesto cuando quedan en la atmósfera restos de pesticidas aplicados por vía aérea. La consecuencia es el envenenamiento de cualquier animal u organismo vivo que respire oxígeno en la zona contaminada, provocando graves problemas de salud.

  • El mal uso de pesticidas también impacta la biodiversidad (fauna y flora) del área de aplicación. Los pesticidas agrícolas pueden afectar a insectos y otros organismos que participan en procesos esenciales, como la polinización de flores, así como a aves, peces y similares. Además, el impacto se extiende a la vegetación submarina.

  • En este caso, uno de los mayores problemas es la fuerte presencia de pesticidas en las cadenas alimentarias, ya que existe riesgo de intoxicación para varias especies, que una vez más llega incluso a los humanos.

  • Una de las consecuencias más “clásicas” del uso inadecuado de pesticidas es la eventual resistencia de plagas y malezas a los productos aplicados. Basta pensar en lo que sucede cuando una persona toma demasiados antibióticos: las bacterias que supuestamente deben combatir se vuelven resistentes a su acción, lo que anula la protección garantizada por los medicamentos. Este mismo principio se aplica a los pesticidas, que pierden eficacia y al mismo tiempo contribuyen a la proliferación de plagas más resistentes.

Para concluir esta lista, podemos mencionar (o mejor, reforzar) el hecho de que los residuos de pesticidas siempre terminan en los alimentos que consumen los consumidores. Por un lado, esto es normal y existen mecanismos de control, como el Límite Máximo de Residuos (LMR) establecido por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) para los alimentos producidos con la ayuda de pesticidas. Por otra parte, el problema surge cuando no se respeta este LMR. Esta es una consecuencia directa del uso excesivo de pesticidas agrícolas.

No se trata de reducir los pesticidas, sino de saber utilizarlos

Los pesticidas agrícolas juegan un papel fundamental para garantizar la seguridad y calidad de la producción de alimentos en el mundo y, por tanto, eliminar su uso sería inviable desde el punto de vista industrial. El secreto está en saber utilizarlos en la cantidad adecuada, siguiendo la guía de expertos y no excediendo las cantidades o frecuencias de aplicación recomendadas por las marcas.


Aún así, existen algunas alternativas que no implican la aplicación de estos productos. Ver ejemplos:

  • Adherirse a la agricultura orgánica, modelo caracterizado por la no utilización de agentes químicos en el proceso productivo. Permite una mejor conservación de los recursos naturales, el mantenimiento de la biodiversidad y el uso de fertilizantes naturales (como el compostaje), aunque sus desventajas son el volumen de producción limitado y los altos precios de los alimentos.

  • Realizar control biológico, es decir, utilizar depredadores naturales para eliminar plagas e insectos transmisores de enfermedades. Estos depredadores pueden ser otros insectos y microorganismos (hongos, bacterias e incluso virus).


Utilizar técnicas de manejo integrado de plagas, que incluyan medidas diseñadas para reducir el uso de pesticidas en la producción agrícola común, y así promover el equilibrio de las plantas y monitorear las plagas con miras a evitar cualquier exceso.

Eliminar el uso de pesticidas en la industria agrícola no es una tarea viable, pero existen alternativas naturales. Imagen: Reproducción/Imagen de aleksandarlittlewolf en Freepik.

Como has podido comprobar, el papel de los pesticidas en la producción agrícola es muy importante: garantizan la calidad y seguridad de los alimentos, desde la siembra hasta que llegan a la mesa de los hogares.

Sin embargo, su uso inadecuado (muchas veces en exceso) genera graves consecuencias no sólo para los propios alimentos, sino también para la biodiversidad y la salud humana. Por eso es tan importante adherirse siempre a prácticas conscientes y bien pensadas al aplicar cualquier pesticida agrícola; después de todo, son las acciones de ahora las que dictan el futuro.

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